Un tiempo para Dios
- Detalles
- Categoría: D. José García Hernández
D. José García Hernández —de la Diócesis de Alcalá de Henares— recuerda que el sacerdote no es sacerdote solo ocho horas al día, o lo que dura su jornada «laboral», sino que lo es siempre, y por tanto, es necesario que santifique cada segundo de su tiempo para el Señor. En este aspecto, hay que destacar la importancia del rezo de la Liturgia de las Horas, a la que el sacerdote se compromete, públicamente, delante de su obispo, en la ordenación diaconal y sacerdotal. La Liturgia de las Horas está compuesta por textos inspirados y revelados por el Señor, que ayudan al sacerdote a hacer de su vida una oración continua cuyo centro sea Dios.
-
La Santa Misa, la adoración al Santísimo Sacramento, el Rosario y la confesión frecuente son el alimento espiritual del sacerdote. El P. Matthew Nobrega, Siervo del Hogar de la Madre, advierte que, sin este alimento, el sacerdote corre el riesgo de perderse y ser absorbido por la actividad diaria, terminando por actuar movido solo por rutina. Nos habla de su experiencia como párroco y comparte algunos recursos que él utiliza para cuidar su vida espiritual y la de su comunidad, para asegurar que siempre se haga primero la voluntad de Dios.
VER TODOS LOS
PODCASTSESCUCHA Y DESCARGA 


